Blog de la perfumeria de autor Nadia Madrid

Soft Gourmand: La nueva generación gourmand

Soft Gourmand: La nueva generación gourmand

Durante los últimos años, pocas familias olfativas han tenido tanto éxito como la gourmand

Vainilla, caramelo, chocolate o praliné han pasado de ser acordes relativamente excepcionales a convertirse en algunos de los protagonistas de la perfumería contemporánea.
El éxito de esta familia olfativa no ha dejado de crecer. Lo interesante es que empieza a adoptar formas muy distintas a las que conocíamos hasta ahora.
De ahí surge el término soft gourmand, utilizado para describir una nueva forma de interpretar esta familia olfativa.
No se trata de abandonar la dulzura ni de renunciar a la sensación de confort que ha hecho tan populares estos perfumes. La novedad está en cómo se construye esa sensación.

 

Del postre a algo más sutil
Los gourmand clásicos suelen apoyarse en aromas muy intensos y  reconocibles: vainilla intensa, caramelo, cacao o galletas. 
Los soft gourmands funcionan de otra manera.
En lugar de recrear un postre, aparecen ingredientes como el arroz, la leche, el té matcha, el pistacho, la almendra, los cereales o los almizcles suaves. Elementos que aportan cremosidad y confort sin necesidad de construir un perfume abiertamente dulce.
Por eso muchas de estas fragancias resultan difíciles de clasificar en una primera prueba. No llaman la atención por un ingrediente concreto, sino por una sensación general más ligera, suave y luminosa.

 

Una evolución natural
La popularidad de los soft gourmands refleja también un cambio de gusto. Después de años dominados por composiciones intensas y muy reconocibles, cada vez encontramos más perfumes que buscan una presencia más cercana a la piel y más fácil de integrar en el día a día.
Los soft gourmands conservan la dimensión placentera que siempre ha caracterizado a esta familia, pero la expresan con más ligereza.
Quizá esa sea la razón por la que están despertando tanto interés. No rompen con el gourmand tradicional.Son dulces, pero no empalagosos. Simplemente permiten seguir disfrutando de él desde una perspectiva nueva.